IDEA LA CARRETA

Luego de leer “El infinito en un junco” de la escritora española Irene Vallejo, me queda claro que este hermoso oficio de la promoción de la lectura en voz alta, y por placer, tiene milenios de estarse desarrollando como actividad cultural, en la página 344 del libro, Irene Vallejo nos cuenta como los romanos disfrutaban de las tardes leyendo en cómodos “divanes, o triclinios, o lechos de mesa”, de esa anécdota aparece la famosa frase “leer largo y tendido”.

Igualmente nos cuenta este libro que cuando los romanos invadieron Grecia, lo primero que hicieron fue apoderarse de las bibliotecas y llevarse consigo a los intelectuales y a las personas que leían en general. Repetir aquí las anécdotas leídas en El infinito en un junco, me sirve entonces para compartir cinco aspectos muy importantes de un promotor de lectura por placer, que no son “la verdad pelada”.

  • Ser un buen lector: es lo fundamental de un promotor de lectura en cualquiera de las modalidades de la promoción de la lectura, y debo ser redundante en este primer punto, hay que leer y buscar qué leer, sólo por placer personal, además, asistir a clubes de lectura, para el intercambio de ideas sobre las lecturas que hacemos.
  • Ser paciente: se requiere para este oficio paciencia en todos los sentidos, ya que en muchas ocasiones te tocan grupos de lectores-oyentes que son desordenados y no están acostumbrados a este tipo de actividades, bien sea presencial o virtual.
  • Ser “el aliado ideal”: es fundamental ser un aliado de los maestros en todos los niveles educativos, porque ellos son los que mejor conocen a los alumnos que año tras año van educando, uno como promotor de lectura es en cierto punto, un alumno más, con la lectura como materia sobresaliente.
  • Estar disponible: quiere decir que siempre debemos estar desarrollando nuestra agenda de actividades en todos los niveles educativos, bien sea presencial o virtual.
  • Escuchar es Respetar: es muy importante cuando se es promotor de lectura saber escuchar y respetar los conceptos ajenos en relación a temas que tienen que ver con la literatura, sobre todo en los gustos literarios de los demás, si a mí no me gusta como escribe cierto escritor, pero conozco varias personas que les gusta, debo respetar ese gusto literario, y tratar de aprender algo de lo que ellos ven en esa obra literaria.

Estos cinco puntos son una pequeña guía para que usted, promotor de lectura los tenga en cuenta, usted puede complementar estos puntos, puede determinar cuáles son los aspectos que deben ser el mapa guía en su proyecto.

Por último, en esta entrada, vale la pena menciona que no me he olvidado de los bibliotecarios, porque en muchas ocasiones ellos son “de todito”, por ello, en otra nota les contare mi visión sobre las bibliotecas públicas desde nuestra experiencia de quince largos años de promoción de lectura por placer.

Solo me resta invitarlo señor lector a que lea, lo que quiera, pero lea, no se pierda de uno de los placeres más hermosos de la vida, que le ayudará a comprender la historia universal y le servirá para ejercitar la mente. ¡Leer es un placer!  Así de simple y sencillo.

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