Ese libro viejo que tiene mucho valor por donde se le mire, y si su autor ya no nos acompaña de acuerdo al año en que fue publicado el libro, lo es más. Por el hecho de estar viejo, a muchas personas (que no son lectoras de nada) les estorba tener en frente esa herramienta del saber que ha resistido el uso y el abuso, es más, no necesariamente tiene que ser viejo para que les estorbe, no lo soportan porque nunca sabrán lo maravilloso que es fondearse en ese mar de letras que te cuentan una magnifica historia.

Sin los libros no supiéramos nada sobre la historia universal, gracias a ellos sabemos que un día, en algún lugar muy remoto el hombre inventó la rueda y de esa forma acorto las distancias, pero también sabemos que todo lo que el hombre creó, lo dejó plasmado en hojas de arroz, en paredes, tablas, royos, papiros, códices, y por último el libro como lo conocemos hoy en día.

Es así como, esta herramienta que invento el hombre hace muchísimos siglos sigue dando la pelea, para que en muchos sitios se les de el respeto que se merecen, y no sólo eso, si no que los aprovechen para que se fondeen en el mundo de los libros y sus maravillosas historias como ya lo he mencionado antes.

No me alcanza este espacio a para mencionar a todos y cada uno de los protagonistas y nombres de libros que tenemos en la biblioteca de La Carreta Literaria ¡Leamos!, sé que muchos de nuestros libros vienen del siglo pasado y han soportado la indiferencia, la apatía de un lector oyente pasivo, aquel que ignora lo que realmente significa dedicarle tiempo a leer para entretenerse y aprender muchas cosas que en muchas ocasiones ignora.

Cuando uno lee, es muy seguro que un libro lo lleve a otro libro, en el que seguro se encontrará algún personaje para reflexionar sobre alguna situación injusta, o que lo asocie a alguna historia conocida, o simplemente se fascinará con un personaje histórico que solo a través de los libros puede conocer, leyendo como en realidad era ese personaje, sobre el cual, por mucho tiempo que pase, siempre estará presente como un referente histórico insustituible.

Por eso y por muchas razones más, los libros siempre estarán vigentes para todos los núcleos sociales, además tenemos que añadir el libro en formato digital, que nunca remplazará al libro en formato físico, porque lo repito, este es un luchador de todos los tiempos, contra todas las adversidades que se le han presentado por el camino sigue vigente.

Por lo pronto, yo seguiré en mi tarea como promotor de lectura buscando esa fuente de sabiduría que son los libros, sin importar de que año o siglo procedan, lo importante será compartir libros con los lectores de todas las edades que llegan a La Carreta Literaria ¡Leamos!. Recuerden que el libro siempre será un buen compañero para cada momento de la vida que usted, señor lector, le asigne, porque seguirá vigente por los siglos de los siglos.

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