4.380 DÍAS

Este 22 de mayo se cumplieron 12 años de actividades ininterrumpidas de promoción de lectura por placer a lo largo y ancho de Cartagena, Bolívar, la Región Caribe, y Colombia. 12 años en los que no han faltado los días grises y negros, pero han sido más, mucho más días de pleno sol, que siempre me encantan porque es donde veo caras felices de maestros y niños por las distintas lecturas que desarrollamos en cada uno de los talleres de promoción de lectura en voz alta.

Debo dar las gracias al Ratón Ramón, regalo del escritor español Ped Duran, quien me veía hacer muchos movimientos con las manos en el aire sin ser consciente que esto distrae mucho a los niños…. Al sapo rojo Ribit, del escritor mejicano Juan Gedovius, este sapo me ha dado mucha felicidad porque con él, he logrado ver caras de sorpresa de niños de 0 a 99 años cuando leo este cuento que llegó para quedarse en LaCaLiLe, este es un libro cien por ciento ilustrado, no tiene una sola letra. No puedo obviar a la escritora Ana Griott y sus cuentos de las malas compañías, además de todo lo que esta mujer nos trae de África. Es imposible dar las gracias uno a uno de los escritores con los que he tratado en estos 12 años, pero debo expresar mi sentimiento de enorme gratitud con todos, por ayudarme en este largo proceso de formarme como un promotor de lectura en todos los niveles de la literatura..

Escribir estas palabras de agradecimiento es un acto de honor, sobre todo para esas maestras y maestros que me han permitido entrar en sus aulas de clases, para compartir con sus alumnos los talleres de promoción de lecturas; a los bibliotecarios de todos los rincones del departamento de Bolívar que me prestan su tiempo para que salgamos a buscar lectores en la zona rural del departamento; a los amigos que en estos 12 años han estado ahí para compartir momentos de lecturas de libros maravillosos; a mis patrocinadores: RCN, POSTOBON, CNB, SM, FNPI, IPCC e ICULTUR, quienes han hecho posible que éste proyecto no se detenga año tras año, su apoyo económico ha logrado llevar una carreta llena de libros y de alegría a muchos niños de muchos lugares; a mis amigos promotores de lectura, con quienes he intercambiado experiencias de metodología de la promoción de la lectura; las madres de los Hogares Comunitarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, muchas gracias por dejarme compartir tiempo con las personitas que tiene bajo su custodia, por dejarme compartir un momento agradable en esos rincones de ternura; a todos los profesionales de Cartagena que me han ayudado en el programa de Referentes Lectores; a quienes año tras año nos ayudan con las campañas de morrales y cuadernos.

¡A todos sin carreta: muchas, pero muchas gracias!

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